Volví a encargar las placas PC-3000 después de seis meses de uso continuo en un recipiente de almacenamiento de gas. La primera tanda aguantó bien las pruebas de impacto programadas, pero lo que me interesaba era ver si la deformación elástica se mantenía dentro del margen tras varios ciclos. Los informes del SID-7 coincidieron con las mediciones físicas: la placa no perdió rigidez. Esta vez pedí una variante con el revestimiento híbrido RH-200 en la cara interna, solo para comparar la disipación en impactos laterales. El proceso de pedido fue casi idéntico al anterior, y el equipo de soporte me confirmó los tiempos de entrega sin rodeos. No hubo sorpresas, que es justo lo que necesito cuando trabajo con plazos de certificación.